Psicología de los sueños
Al hombre le ha preocupado siempre, desde la Antigüedad,
encontrar el sentido a todo lo que sueña, en algunas
culturas primitivas, quien daba sentido a esas fantasías
era el brujo o el chamán de la tribu. Se creía
que los sueños eran la vía por la que los dioses
se comunicaban con los mortales.
El primer libro que se editó sobre la interpretación
de los sueños, fue el Libro de la interpretación
de los sueños, data del siglo II de nuestra era y lo
escribió Artemidoro de Daldis, fue la obra más
importante editada hasta el año 1900 en que Freud escribiera
su obra "La interpretación de los sueños".
Se suelen tener varios sueños cada noche, pero sólo
se recuerda el último, es curioso observar que las
personas que duermen mejor, que no tienen problemas para dormir
son las que recuerdan más detalles de sus sueños.
Como resultado de varios experimentos se ha visto que las
personas que están más estresadas sufren sueños
angustiosos, al contrario de las que se encuentran en un estado
de relajación.
Tenemos
7 cuerpos:
Cuerpo Físico
Cuerpo Etérico
Cuerpo Astral
Cuerpo Mental
Cuerpo Espiritual
Cuerpo Cósmico
Cuerpo Nirvánico
Cuerpo
Físico
Crea sus propios sueños. Si tú estomago se
encuentra indispuesto, surge un tipo especial de sueño.
Si te encuentras enfermo, febril, el cuerpo físico
crea un sueño referente a eso.
Una cosa es segura: el sueño surge de una incomodidad.
El malestar físico, la incomodidad física,
crean su propio tipo de sueños, de modo que un sueño
de tipo físico puede ser incluso provocado desde el
exterior. Estas durmiendo; si te enrollan un paño húmedo
en las piernas, comenzaras a soñar. Puedes soñar
que estas cruzando un río. Si te colocan una almohada
sobre el pecho, comenzaras a soñar. Puedes soñar
que alguien se te sentó encima o que una piedra cayo
sobre ti. Estos son sueños que surgen a través
del cuerpo físico.
En este primer cuerpo, no puedes viajar ni en el tiempo ni
en el espacio. Te hallas confinado a tu condición física
y al tiempo presente: por ejemplo, a las diez de la noche.
Tu cuerpo físico puede soñar en este tiempo
y espacio particular, pero no fuera de el.
Cuerpo
Etérico
Sueña en su propio estilo. Los sueños entéricos
han producido mucha confusión en la psicología
occidental. Freud confundió los sueños etéricos
con sueños producidos por deseos reprimidos. En realidad
existen sueños motivados por deseos reprimidos, pero
estos sueños provienen del primer cuerpo, el físico.
La investigación psicológica ha pasado por
alto al cuerpo etérico, de modo que los sueños
que le corresponden le son asignados al primer cuerpo, el
físico. Y de ahí surge mucha confusión.
El cuerpo etérico puede viajar en sueños. Es
muy probable que abandone el cuerpo físico. Cuando
lo recuerdes, lo recordaras como un sueño; pero no
es un sueño en el mismo sentido que los del cuerpo
físico. El cuerpo etérico puede dejarte mientras
duermes. Tu cuerpo físico permanecerá allí,
pero tu cuerpo etérico podrá salir y viajar
en el espacio.
No existe espacio que lo limite; ninguna distancia es excesiva
para el. Los que no comprenden esto, los que no reconocen
la existencia del cuerpo etérico, dirán que
esto es el dominio de lo inconsciente. Dividen la mente humana
en consciente e inconsciente.
Entonces, el sueño fisiológico es llamado “consciente”
y el sueño etérico, “inconsciente”.
No es inconsciente. Es tan consciente como el sueño
de tipo fisiológico, pero es consciente en otro nivel.
Si tomas consciencia de tu cuerpo etérico, los sueños
relacionados con ese dominio llegaran a ser conscientes.
Del mismo modo como los sueños de tipo fisiológico
pueden ser provocados desde el exterior, así también
los sueños etéricos pueden ser creados, estimulados.
El mantra es uno de los métodos para crear visiones
etéricas, sueños etéricos. Un mantra
especifico o un nada especifico (una palabra determinada que
resuene repetidamente en el centro eterico) puede producir
sueños etéricos. Existen tantos métodos.
El sonido es uno de ellos.
Los Sufis han utilizado el perfume para producir visiones
etéricas. Al mismo Mahoma le agradaban mucho los perfumes.
Un perfume determinado puede producir un sueño determinado.
Los colores también pueden servir. En cierta ocasión,
Leadbeater tuvo un sueño etérico en que tuvo
una visión azulada: solo el color azul, ero en un matiz
preciso (Leadbeater, una de las figuras descollantes de los
primeros tiempos del movimiento teosófico, desempeño
un rol instrumental en el entrenamiento espiritual de krishnamurti.).
Comenzó a buscar ese tono específico de azul
por los mercados de todo el mundo. Después de varios
años de búsqueda, lo encontró finalmente
en una tienda italiana: un terciopelo de ese tono preciso
de azul. El terciopelo fue entonces utilizado para crear sueños
etéricos también en otras personas.
Así es que cuando alguien se sumerge en una profunda
meditación durante la cual ve colores y percibe perfumes,
sonidos y música totalmente desconocidos, se habrá
encontrado con los
sueños del cuerpo etérico, las así llamadas
visiones espirituales corresponden al cuerpo etérico;
son sueños etéricos. Las ocasiones en que un
gurú se le aparece a un discípulo no son otra
cosa que viajes etéricos, sueños etéricos.
Pero dado que hemos investigado la mente solo a una nivel
de existencia –el fisiológico- estos sueños
han sido, o bien interpretados en el lenguaje del nivel fisiológico
o bien descartados, dejados de lado.
O bien, atribuidos al inconsciente. Afirmar que algo forma
parte del inconsciente equivale a admitir que no sabemos nada
acerca de ello. Es un técnicismo, un truco. Nada es
inconsciente, pero todo aquello que es consciente en un nivel
más profundo es inconsciente en un nivel anterior.
Así entonces, para el nivel físico, el etérico
es inconsciente; para el etérico, el astral es inconsciente;
para el astral, el mental es el inconsciente. “consciente”
es aquello que se conoce, “inconsciente” es aquello
que aun no se conoce, lo desconocido.
El
cuerpo Astral
En los sueños astrales recorres vidas anteriores.
Esta es la tercera dimensión de tus sueños.
A veces ocurre que en un sueño común aparecen
partes del nivel etérico o del nivel astral. El sueño
se transforma entonces en un embrollo, un revoltijo: no logras
comprenderlo. Dados que tus siete cuerpos existen simultáneamente,
un fragmento de un nivel puede aparecer en otro, puede penetrar
en el. Así que a veces, incluso en sueños comunes,
aparecen fragmentos del etérico o del astral.
En el dominio del astral, puedes viajar no solo en el espacio,
sino también en el tiempo. El cuerpo astral puede atravesar
la barrera del tiempo, pero solo hacia el pasado, no hacia
el futuro. La mente astral puede penetrar en la escala infinita
del pasado, desde la ameba hasta el hombre.
En la psicología junguiana, la mente astral equivale
al inconsciente colectivo. Es tu historia personal de vidas
anteriores.
A veces penetra en los sueños comunes, pero con mayor
frecuencia en los estados patológicos que en los saludables.
En un hombre mentalmente enfermo se desvanecen los límites
habituales entre los tres primeros cuerpos. Una persona mentalmente
desequilibrada puede soñar con sus vidas anteriores,
pero nadie le creerá. Ni siquiera el mismo. Dirá
que es solo un sueño. Estos no son del plano físico.
Corresponden al nivel astral. Y los sueños astrales
tienen mucho sentido, mucho significado. Sin embargo, el tercer
cuerpo solo puede soñar con el pasado, no con lo que
vendrá.
Cuerpo
Mental
Puede viajar al pasado y al futuro. En una verdadera emergencia,
incluso una persona corriente puede tener una visión
del futuro. Si alguien que amas se esta muriendo, este mensaje
te puede ser entregado en un sueño corriente. Dado
que no conoces otras dimensiones de tus sueños, puesto
que no conoces las otras posibilidades, el mensaje aparecerá
en tus sueños habituales, corrientes.
Sin embargo, el sueño no será claro, puesto
que deberá cruzar las barreras que encontrara antes
de poder convertirse en parte de tu estado onírico
habitual. Cada una de las barreras elimina algo, transforma
algo. Cada cuerpo tiene su propia simbología, de modo
que cada vez que un sueño pasa de un cuerpo a otro,
es traducido a la simbología de este ultimo, entoncés,
todo se vuelve confuso.
Si sueñas directamente en el cuarto cuerpo (no a través
de otro cuerpo, sino directamente en el cuarto) podrás
incursionar en el futuro. Pero solo podrás hacerlo
en el tuyo propio. Permaneces en un nivel individual: no podrás
penetrar en el futuro de otra persona.
Para el cuarto cuerpo, el pasado es tan presente como el
futuro lo es. Pasado, presente y futuro se unen. Todo se funde
en el ahora, un ahora que penetra en lo que fue, un ahora
que penetra en lo que vendrá. Ya no existen ni pasados
ni futuros, pero aun existe el tiempo. El tiempo, incluso
como “el presente”, aun es tiempo que corre. Aun
te será necesario entrar en tu mente. Podrás
ver el pasado, pero deberás focalizar tu mente en esa
dirección. El futuro y el presente se dejan momentáneamente
de lado. Cuando te centras en el futuro, los otros dos-pasado
y presente- quedan fuera. Te será posible ver pasado,
presente y futuro, pero no como un todo unificado. Y solo
podrás ver tus propios sueños, sueños
que te son propios a ti como individuo.
Cuerpo
Espiritual
Atraviesa el dominio de lo individual y el dominio del tiempo.
Ahora te encuentras en la eternidad. El sueño no guarda
relación contigo como individuo, sino que con la conciencia
del todo. Ahora conoces el pasado de toda la existencia, pero
no el futuro.
A través del quinto cuerpo se han desarrollado todos
los mitos de la creación. Son todos iguales. Los símbolos
difieren, las historias tienen ligeras diferencias; sin embargo,
ya sea cristiano, hindú, judío o egipcio, los
mitos de la creación (como surgió el mundo,
como fue creado) son básicamente similares. Por ejemplo,
en todo el mundo existen historias parecidas acerca del gran
diluvio universal. No existe un registro histórico
de ellas; pero, sin embargo, existe un registro. Ese registro
pertenece a la quinta mente, al cuerpo espiritual. La quinta
mente puede soñar acerca de estas historias.
Dos personas que hayan realizado el quinto cuerpo pueden
soñar simultáneamente, cosa que antes de esta
etapa resultaba imposible. De ordinario, no hay forma de soñar
un sueño en común; sin embargo, a partir del
quinto cuerpo, un sueño puede ser soñado por
muchas personas al mismo tiempo. Es por esto que los sueños
son, en cierta forma, objetivos. Podemos comparar nuestras
experiencias. Es así como muchas personas, soñando
en el quinto cuerpo, llegaron a conocer los mismos mitos.
Estos mitos no fueron creados por individuos aislados. Fueron
creados por escuelas determinadas, tradiciones determinadas
que trabajaban en conjunto.
Así, el quinto tipo de sueño llega a ser mucho
más real. Los cuatro tipos que lo preceden son, en
cierto sentido, irreales, porque son individuales. Es imposible
que otra persona comparta la experiencia, no hay forma de
juzgar acerca de su validez: si es o no una fantasía.
Una fantasía es algo que has proyectado; un sueño,
es algo que llegas a conocer, pero que sin embargo, no se
encuentra en la existencia como tal. A medida que profundizas,
los sueños se vuelven menos fantásticos, menos
imaginarios: más objetivos, más reales, más
auténticos.
Todos los conceptos teológicos son creados por el
quinto cuerpo. Difieren en su lenguaje, su terminología,
su conceptualizacion; sin embargo, en el fondo son iguales.
Son sueños del
quinto cuerpo.
Cuerpo
Cósmico
En el sexto cuerpo, cruzas el umbral de lo consciente/inconsciente,
material/mental. Desaparecen todas las distinciones. El sexto
cuerpo sueña con el cosmos. Cruzas el umbral de la
consciencia, y el mundo inconsciente se vuelve también
consciente. Ahora todo esta vivo y consciente. Aun aquello
que llamamos materia forma ahora parte de la consciencia.
Los sueños acerca de mitos cósmicos se han
realizado en el sexto cuerpo. Has trascendido lo individual,
has trascendido el tiempo y el espacio: pero aun cabe el lenguaje.
Apunta hacia algo; nos indica algo. Todas las teorías
acerca de Brama, el maya, las teorías de unidad, del
infinito, se han verificado en el sexto tipo de sueño.
Aquellos que han soñado en la dimensión cósmica
han sido los creadores de los grandes sistemas, las grandes
religiones.
En el sexto tipo de mente, los sueños se dan en términos
de ser, no en términos de no-ser; en términos
positivos de existencia, no en términos de no-existencia.
Aun persiste una atadura a la existencia y un temor a la no-existencia.
Mente y materia se han unificado, pero no así la existencia
y la no-existencia, el ser y el no-ser. Aun se encuentran
separados. Esta es la ultima barrera.
Cuerpo
Nirvanico
Este séptimo cuerpo, cruza la frontera de lo positivo
y salta a la nada. Tiene sus propios sueños: sueños
de no-existencia, sueños de la nada, sueños
del vacío. El si ha quedado atrás, e incluso
el no ya no es un no; la nada no alude a una nada. Más
bien, la nada es aun más infinita. Lo positivo debe
tener límites; no puede ser infinito. Solo lo negativo
no tiene límite alguno.
De modo que el séptimo cuerpo tiene sus propios sueños.
Ahora ya no hay símbolos, no hay formas. Solo lo informe
existe. Ahora ya no hay más sonido que el silencio
absoluto. Estos sueños de silencio son totales, interminables.
Estos son los siete cuerpos. Cada uno de ellos posee sus
propios sueños. Sin embargo, estas siete dimensiones
del sueño onírico pueden transformarse en un
obstáculo cuando se trata de conocer los siete tipos
de realidades.
|