 |
Judaísmo Simjat Torá
Cuando en el Talmud se enumeran "aquellas cosas que
nunca colman la medida" ("hadvarim sheéin
lahem shiur"), y cuyo cumplimiento implica a la vez ganar
el mundo presente y el venidero, la larga lista se cierra
con la siguiente conclusión: "Vetalmud torá
kenégued kulam" (y el estudio de la Torá
se equipara a todas ellas). Según este enunciado, el
estudio de las Escrituras vale por todos los otros preceptos.
En otro pasaje leemos que dos sabios famosos, Rabí
Akiva y Rabí Tarfón, no se ponían
de acuerdo en cuanto a qué era más importante:
"el estudio o la acción". Hasta que finalmente
aceptaron que "el estudio es más importante, ya
que conduce a la acción". Y en verdad, todo el
Talmud rebosa de elogios para quienes "se ocupan de estudiar
la Torá".
Por eso no debe extrañarnos que una de las tres grandes
festividades del calendario hebreo, "Shavuot", se
refiera al "Tiempo en que nos fue entregada la Torá",
con todo el esplendor y la solemnidad que ello implica. Dice
al respecto un comentario talmúdico:
"Cuando el Santo Bendito Sea entregó la Torá,
no se oía cantar un pájaro ni se veía
volar un ave; ningún buey mugía, los "ofanim"
(una categoría de ángeles) no batían
sus alas y los serafines no exclamaban: "Santo, santo";
no se estremecía el mar y las criaturas no emitían
palabra...La fiesta de "Shavuot" transcurre, en
este aspecto, como una celebración profunda, íntima,
sin grandes explosiones de alegría.
Una
nueva festividad
El fuerte amor del Pueblo Judío por la Torá
y el reconocimiento de su importancia como factor de cohesión
y de perdurabilidad, hicieron necesario adicionar otra fiesta,
distinta de "Shavuot", de carácter más
popular. Y no es extraño que se haya elegido para ella
el último día de "Sucot", que es el
"Tiempo de Nuestra Alegría" ("Zman Simjatenu")
y que se haya denominado "Simjat Torá" ("La
Alegría de la Torá"). Este nombre no era
conocido en la época del Talmud, y sólo aparece
en la última etapa de los "gueonim", los
sabios que presidían.
Las academias Talmúdicas de Babilonia
(alrededor del siglo XI de la Era Común). Para esa
época la Torá ya se había transformado
para el Pueblo Judío en el Exilio, en la ''Patria Portátil''
En Éretz Israel se festeja ''Simjat
Torá'' el 8º día de ''Sucot'', junto con
''Shminí Atzéret'', lo que en cierto
modo limita las manifestaciones de alegría. En la Diáspora
se le agrega a ''Sucot'' un 9º
día, que es precisamente el de ''Simjat Torá''.
Lectura
pública de la Torá
A lo largo del año, se ha leído cada sábado
en las sinagogas un nuevo fragmento (''parashá'' o
''sidrá'') del Pentateuco. ''Simjat Torá'' es
el día en que se lee el último episodio y se
recomienza con el primero. Por lo general, uno de los líderes
de la comunidad, allí presente, es honrado con la lectura
del último fragmento en el ciclo anual (se lo llama
''jatán Torá''). También suele ser una
persona de mérito la que se encarga de leer el primer
episodio del año (y se lo llama ''Jatán Bereshit'').
Hechos
Inéditos
Varias innovaciones se introducen en el ritual de ese día.
Así, todos los presentes, incluso los más jóvenes,
son invitados a una ''Aliá'' (ascenso a la Torá).
Eso significa que subirán al estrado para recitar las
bendiciones (''berajot'') correspondientes a la lectura de
la Torá. Hasta los niños menores de 13 años,
que aún no han hecho su ''Bar Mitzvá'', son
cubiertos conjuntamente con un amplio ''Talit'' para cumplir
su ''ascenso a la Torá''. Un adulto pronuncia las bendiciones,
los pequeños responden y él les expresa, además,
( Kol Hanearim - los muchachitos) su deseo de que ''crezcan
y se multipliquen sobre la faz de la tierra''
''Hakafot"
(desfile alrededor del estrado)
En la víspera de ''Simjat Torá'', y también
a la mañana siguiente, se realizan, previa lectura
de algunos versículos, las ''hakafot'', desfile de
los adultos alededor del estrado de la sinagoga, portando
los preciados rollos de la Torá. Se dan siete vueltas
(''hakafot'') antes de comenzar la lectura pública.
También los visitantes son invitados a celebrar.
El ''jazan'' encabeza el desfile, entonando
poemas litúrgicos de dulces melodías.
Hasta los niños toman parte, muchos de ellos con banderines
de colores que llevan incrustadas manzanas con velas ardiendo.
Éstas aluden a la frase del Libro de los Proverbios
(''Mishléi''):''Porque los preceptos iluminan y la
Torá es luz''. La concurrencia se entrega alegremente
a la danza, con los rollos de la Torá en sus manos.
En todas las sinagogas ortodoxas hay un sector llamado ''ezrat
nashim'', destinado a las mujeres. Sin embargo, cuando se
cumplen las vueltas (''hakafot'')de ''Simjat Torá'',
niñas y jóvenes mujeres descienden al sector
masculino y, al paso de los celebrantes, besan los rollos
de la Torá.
Otra novedad se origina en el hecho de que la lectura de
la Torá se prolonga hasta el final de todas las ascensiones
al estrado (''aliot''), y también las vueltas alrededor
del mismo toman su tiempo; de modo que el público presente
necesita reponer sus energías. Por eso es costumbre
ofrecer, dentro del recinto de la sinagoga, toda clase de
golosinas que se comen allí.
Tenemos, pues, el desfile, los bailes, y las canciones, la
presencia femenina en la planta baja del templo, el refrigerio
que se sirve dentro del mismo. Todo ello muestra que, con
el paso del tiempo, ''Simjat Torá'' se constituyó
en una verdadera fiesta popular, que reúne a hombres,
mujeres y niños.
En ese sentido se diferencia de ''Shavuot''. Pero sin duda
las dos festividades, el ''Tiempo de entrega de nuestra Torá''
(Zman matán toratenu'') y el ''Tiempo de nuestra alegría''
(''Zman simjatenu'') se complementan. Y cada una a su manera
sirve para reafirmar el amor a la Torá y el reconocimiento
de la profunda espiritualidad y de los fundamentos éticos
que la sustentan.
Por: Moshé Korin
Extraído de www.delacole.com
|