Rosh Hashna
El día de la asignación de los recursos (vida=tiempo,
salud, inteligencia, dones y habilidades, tranquilidad, simpatía,
bienes materiales) con los cuales el ser humano deberá
desempeñar sus funciones en el año entrante
(Mezonatav shel Adam ketuvim lo mi Rosh HaShaná ad
Rosh HaShaná).
¿Por qué precisamente en este día? Pues
es el aniversario de la creación del mundo, según
unos o de la creación del hombre, según otros.
¿Qué rezamos? Maljuiot (coronación),
Zijronot (memorias), Shofarot (liberación).
Maljuiot: Coronar al Todopoderoso
mediante nuestro reconocimiento absoluto y nuestro cumplimiento
de Sus leyes. Pedimos los recursos que creemos necesarios
para nuestro proyecto de vida y expresamos nuestra aspiración
de que pronto se Lo reconozca universalmente (Alenu LeShabeaj).
Zijronot: Memorias de lo que
nos aconteció en el último año. Un balance
de los activos y de los pasivos. Cómo aprovechamos
los recursos (vida, salud, etc.) que ya recibimos hasta hoy.
El ser humano elige las cosas que desea recordar. Las que
le son importantes. “Me olvidé” no es excusa.
Los “bytes” del cerebro son limitados. Si recuerdo
las agresiones de las cuales fui víctima y no las que
cometí, es por falta de voluntad o por una escala de
valores equivocada.
Shofarot: Liberación
(tal como el sonido del Shofar de Iom Kipur liberaba a los
esclavos y redimía los campos para sus antiguos dueños
cada 50 años) de nuestro pasado. El “yo soy así”
no debe encadenarme para el futuro impidiéndome la
enmienda. En todo caso “fui así”. Ahora
soy otra persona. Puedo volver a comenzar mi vida con un nuevo
proyecto.
El Shofar
La ley estipula que la obligación es escuchar (LiShmoa),
prestarle atención a la voz (Kol) -que es más
profunda que lo hablado- del “Shofar” la mejoría
(LeHishtaper = mejorar). Un cuerno de la naturaleza, de un
carnero (nos está llamando D”s) y no una trompeta
(Jatzotzrá) con la cual nosotros lo llamamos a El.
“BeJatzotzrot veKol shofar haríu lifne HaMelej
HaShem” (Salmos). La situación ideal se produce
cuando existe el diálogo entre nosotros y El, mediante
trompetas y el shofar. El shofar debe ser encorvado - para
mostrar que somos sumisos ante D”s.
Los sonidos son:
Tekiá (takúa = fijo), Shevarim (trozos), Teruá
(raúa = quebrado). Para convocar a un sitio se llama
con la Tekiá. Para movilizar al pueblo en el desierto
se suena una Teruá. El Shofar nos sacude, nos moviliza
de una situación estática hacia el crecimiento.
El Shofar también marca el tiempo. Pasó otro
año. Como el reloj que nos llama la atención
cada vez que pasó una hora.
(Esta semana celebramos Simjat Torá, una de las fiestas
más alegres del calendario hebreo. En esta oportunidad,
concluimos la lectura anual, volvemos a comenzar nuevamente
el estudio de la Torá y bailamos con ella. ¿Qué
siente uno al momento de alzar la Torá? La aspiración
de que nunca desertemos la Torá, tanto nosotros, como
nuestros hijos - ni la Torá nos abandone a nosotros.
Sepamos, sinceramente, bailar con las emociones correctas
y las intenciones indicadas. No se trata aquí de agitarse,
empujar y gritar. Es más. No sé, siquiera, si
la Torá está tan satisfecha como para querer
tanto bailar conmigo... Sin embargo, puedo demostrarle públicamente
que deseo estar cercano a ella y acatar lo que me indica.
¡Que en este nuevo año intento hacer un esfuerzo
para no separarnos jamás!)
Jag Sameaj
Por Rab Daniel Oppenheimer
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