El cuerpo es como un sueño
Srila Prabhupada: Eso podemos
experimentarlo cada noche. Cuando dormimos, el cuerpo yace
en la cama, pero nosotros vamos a otros lugares. En esta forma,
todos experimentamos que nuestra verdadera identidad es diferente
del cuerpo. Cuando soñamos olvidamos el cuerpo que
yace en la cama. Actuamos en diferentes cuerpos y lugares.
Similarmente, durante el día olvidamos nuestro cuerpo
del sueño, en el cual viajamos a tantos lugares.
Tal vez en nuestro cuerpo nocturno hemos volado por el cielo.
De noche olvidamos nuestro cuerpo diurno, y en el día
olvidamos nuestro cuerpo nocturno. Pero nuestro yo conciente,
el alma, existe siempre, y en ambos cuerpos, el diurno y el
nocturno, permanecemos conscientes de nuestra existencia.
En consecuencia, tenemos que concluir que no somos ni un
cuerpo ni el otro. Durante algún tiempo existimos en
el interior de un determinado cuerpo; luego, al morir, lo
olvidamos. Así pues, el cuerpo es, en realidad, únicamente
una estructura mental, en cierto modo semejante a un sueño;
pero el yo es diferente de todas estas estructuras mentales.
Esto es lo que se llama conciencia del verdadero yo.
En el Bhagavad-gita, Sri Krsna dice:
Indriyani parany azur
Indriyebhyah param manah
Manasas tu para buddhir
Yo buddheh paratas tu sah
“los sentidos son superiores a la materia inerte; la
mente superior a los sentidos; la inteligencia es superior
a la mente; y el yo (alma) es superior a la inteligencia.”
(Bg.3.42)
Profesor Durckheim: Hace poco
usted me habló del falso yo. ¿Quería
usted decir que el verdadero yo es el alma?
Srila Prabhupada: Sí,
ése es el yo puro. Por ejemplo, ahora tengo este cuerpo
de 78 años de edad, y tengo un falso yo que piensa:
“Soy hindú, soy el cuerpo”.
Éste es un concepto erróneo. Cualquier día
este cuerpo temporal se desvanecerá y recibiré
otro cuerpo temporal. Es esto simplemente una ilusión
pasajera. La realidad es que el alma, a base de sus deseos
y actividades, transmigra de un cuerpo a otro.
Profesor Durckheim: ¿Puede
la conciencia existir separada del cuerpo material?
Srila Prabhupada: Sí.
La conciencia pura, el alma, no necesita de un cuerpo material.
Por ejemplo, cuando usted sueña, olvida su cuerpo actual,
pero sigue consciente. El alma, la conciencia, es como el
agua: el agua es pura, pero tan pronto como cae del cielo
y toca la tierra, se enturbia.
Profesor Durckheim: Sí.
Srila Prabhupada: Similarmente,
nosotros somos almas espirituales, somos puros; pero tan pronto
como abandonamos el mundo espiritual y nos ponemos en contacto
con estos cuerpos materiales, nuestra conciencia se vela.
La conciencia permanece pura; pero ahora está velada
por el fango (este cuerpo). Y es por esto por lo que la gente
se pelea.
Están erróneamente identificándose con
el cuerpo, pensando: “Yo soy alemán”, “Yo
soy inglés”, “Yo soy negro”, “Yo
soy blanco”, “Yo soy aquello”; ¡tantas
designaciones basadas en el cuerpo!
Estas designaciones corporales son impurezas. Es por esto
que los artistas esculpen o pintan los desnudos. En Francia,
por ejemplo, consideran que la desnudez es arte puro. Similarmente,
si usted considera la desnudez del alma espiritual, sin tales
condiciones corporales- eso es pureza.
Profesor Durckheim: ¿Por
qué parece ser tan difícil comprender que uno
es diferente del cuerpo?
Todos saben que “Yo no soy el cuerpo”
Srila Prabhupada: No es difícil.
Usted puede experimentarlo. Es únicamente por necedad
que la gente piensa de otra manera; pero todos realmente saben:
“Yo no soy el cuerpo”. Esta es una vivencia muy
fácil de tener. Yo existo. Comprendo que existí
en un cuerpo de bebé, que he existido en un cuerpo
de niño, y también en un cuerpo de adolescente.
He existido en tantos cuerpos, y ahora estoy en un cuerpo
de anciano.
O por ejemplo, digamos que se ha puesto usted ahora una chaqueta
negra. Dentro de un momento puede ponerse una chaqueta blanca.
Pero usted no es esa chaqueta blanca o negra; simplemente
se ha cambiado de chaqueta. Si lo llamara “Sr. Chaqueta
Negra”, sería un necio. Similarmente, a lo largo
de mi vida he cambiado de cuerpo muchas veces; pero yo no
soy ninguno de esos cuerpos. Esto es conocimiento verdadero.
Profesor Durckheim: Y sin embargo,
¿no es acaso difícil?
Por ejemplo, usted puede ser que haya comprendido intelectualmente
muy bien que no es el cuerpo; pero tal vez tiene todavía
miedo de la muerte. ¿No significa eso que no lo ha
comprendido por experiencia propia? Tan pronto como lo comprenda
por experiencia, no tendrá miedo a la muerte, porque
sabrá que usted verdaderamente no puede morir.
Srila Prabhupada: La experiencia
se recibe de una autoridad superior, de alguien que tiene
un conocimiento superior. En vez de tratar por años
y años de vivir la experiencia de que yo no soy el
cuerpo, puedo obtener ese conocimiento de la fuente perfecta:
Dios, Krsna. Entonces tendré la experiencia de mi inmortalidad,
escuchándola de una autoridad fidedigna. Eso es perfecto.
Profesor Durckheim: Sí,
comprendo.
Srila Prabhupada: Por eso la
instrucción védica es, tad-vijñanartham
sa gurum evabhigacchet: “Para obtener una experiencia
de primea clase acerca de la perfección de la vida,
debes acudir a un guru”. ¿Y quién es un
guru? ¿A quien acudiré? Acudiré a alguien
que, a su vez, haya escuchado perfectamente a su propio guru.
Esto es lo que se llama la sucesión discipular. Escucho
a una persona perfecta, y distribuyo ese conocimiento en la
misma forma, sin cambio alguno. Sri Krsna nos da conocimiento
en el Bhagavad-gita, y nosotros distribuimos ese mismo conocimiento,
sin modificarlo.
Profesor Durckheim: Durante
los últimos veinte o treinta años, ha habido
un gran despertar del interés por los asuntos espirituales,
en la parte occidental del mundo; pero, por otra parte, si
los científicos quieren eliminar al ser humano, están
muy cerca de lograrlo con sus bombas atómicas y sus
otras innovaciones técnicas. Si por el contrario desean
guiar a la humanidad hacia una meta más elevada, deben
cesar de mirar al hombre en forma materialista, con una visión
científica. Deben vernos como lo que somos: seres conscientes.
La meta de la vida humana
Srila Prabhupada: La meta de
la vida humana es llegar a ser conscientes del verdadero yo,
o conscientes de Dios; pero los científicos no lo saben.
La sociedad moderna está actualmente dirigida por hombres
ciegos y estúpidos. Los llamados tecnólogos,
científicos y filósofos, ignoran la verdadera
finalidad de la vida. Y la gente en general también
está ciega; de modo que estamos en una situación
en la que el ciego guía al ciego. Si un hombre ciego
trata de guiar a otro ciego ¿Qué resultados
pueden esperarse? No; no es éste el procedimiento.
Uno debe aproximarse a una persona consciente de su verdadero
yo, si desea comprender la verdad.
Profesor Durckheim: ¿Puedo
hacerle otra pregunta?
¿No hay otro nivel de experiencia, que abra la puerta
a una conciencia más profunda que la del hombre común?
Srila Prabhupada: Sí.
Esa experiencia la describe Krsna en el Bhagavad-gita (2.13)
Dehino smin yatha dehe
Kauamaram yauvanam jara
Tatha dhantara-praptir
Dhiras tatra na muhyati
“Así como el alma encarnada
pasa continuamente, en este cuerpo, desde la niñez
a la juventud y luego a la vejez, similarmente el alma pasa
a otro cuerpo en el momento de la muerte. El alma consciente
del yo, no es perturbada por tal cambio.”
Pero primeramente uno debe entender el principio básico
del conocimiento: “yo no soy este cuerpo”.
Cuando este principio básico ha sido comprendido, se
puede avanzar a un conocimiento más profundo.
Profesor Durckheim: Me parece
que hay una gran diferencia entre la manera oriental y la
occidental de enfrentarse a este problema del cuerpo y el
alma. En las enseñanzas orientales, se procura liberarse
del cuerpo, en tanto que en las religiones occidentales, se
trata de hacerse conscientes del espíritu que está
en el interior del cuerpo.
Srila Prabhupada: Esto es muy
difícil de entender.
Hemos escuchado del Bhagavad-gita que somos espíritu.
Que estamos dentro del cuerpo. Nuestros sufrimientos provienen
de la identificación con el cuerpo.
Debido a que he entrado en este cuerpo, estoy sufriendo;
así pues, tanto en Oriente como en Occidente, mi ocupación
fundamental debe ser cómo puedo zafarme de este cuerpo.
¿Está claro?
Profesor Durckheim: Sí.
Srila Prabhupada: El término
reencarnación significa que soy un alma espiritual
que ha entrado en un cuerpo. Pero en mi próxima vida
puedo entrar en otro cuerpo. Tal vez será en un cuerpo
de perro, o de gato, o quizá en un cuerpo de rey. Pero
siempre habrá sufrimiento, tanto en el cuerpo de un
rey como en el de un perro. Estos sufrimientos incluyen el
nacimiento, la muerte, la vejez, y la enfermedad. De modo
que para abolir estas cuatro clases de sufrimiento, tenemos
que deshacernos del cuerpo. Ése es el problema real
del hombre: cómo emanciparse de su cuerpo material.
Profesor Durckheim: ¿toma
esto muchas vidas?
Srila Prabhupada: Puede tomarle
muchas vidas o puede usted lograrlo en una sola. Si entiende,
en esta vida, que sus sus sufrimientos se deben a este cuerpo,
investigará como librarse de él. Entonces, cuando
obtenga este conocimiento, conocerá el truco de cómo
emanciparse del cuerpo inmediatamente.
Profesor Durckheim: Pero eso
no significa que yo tenga que matar al cuerpo, ¿verdad?
¿No significa que yo me dé cuenta de que el
espíritu es independiente de mi cuerpo?
Srila Prabhupada: No es necesario
matar al cuerpo. Pero, sea matando o no, un día tendra
que abandonarlo y recibir otro. Tal es la ley de la naturaleza;
usted no puede evitarlo.
Profesor Durckheim: Parece que
hay aquí algunos puntos que concuerdan con el cristianismo.
Srila Prabhupada: No importa
que usted sea cristiano, musulmán, o hindú.
El conocimiento es el conocimiento. Dondequiera que haya conocimiento,
debe aceptarlo. Y esto es conocimiento: que cada ser viviente
está aprisionado en el interior de un cuerpo material.
Este conocimiento se aplica por igual a los hindúes,
musulmanes, cristianos-a todos-. El alma está aprisionada
en el cuerpo, y por ello debe sufrir el nacimiento, la muerte,
la vejez y la enfermedad. Pero todos deseamos vivir eternamente,
deseamos el conocimiento pleno, deseamos la dicha plena. Para
alcanzar esta meta, tenemos que emanciparnos del cuerpo.
Ése es el procedimiento.
Profesor Durckheim: Usted insiste
en que tenemos que emanciparnos del cuerpo. Pero, ¿no
debemos aceptar nuestra existencia de seres humanos?
Srila Prabhupada: Usted propone
que aceptemos nuestra existencia de seres humanos. ¿Piensa
usted que el existir dentro de este cuerpo humano es lo perfecto?
Profesor Durckheim: No, no digo
que es lo perfecto. Pero debemos aceptar esto, y no tratar
de crear una situación irreal.
Cómo llegar a ser perfecto
Srila Prabhupada: Usted admite
que su condición actual no es perfecta. Por lo tanto,
la idea correcta es la de descubrir cómo llegar a ser
perfecto.
Profesor Durckheim: Pero, ¿por
qué tenemos que llegar a ser perfectos como espíritus?
¿Por qué no podemos llegar a ser perfectos como
seres humanos?
Srila Prabhupada: Usted ya ha
admitido que su situación dentro del cuerpo no es perfecta.
Así pues, ¿por qué está tan apegado
a esta situación imperfecta?
Profesor Durckheim: Este cuerpo
es un instrumento que me permite comunicarme con los demás.
Srila Prabhupada: Eso les es
también posible a las aves y las bestias.
Profesor Durckheim: Pero hay
una gran diferencia entre el lenguaje de las aves y las bestias,
y nuestro lenguaje.
Srila Prabhupada: ¿Cuál
es la diferencia? Ellas conversan en la comunidad de ellas,
y usted conversa en la comunidad de usted.
Profesor Durckheim: Yo creo
que fundamental es que el animal carece de la conciencia del
yo. No comprende que es él mismo en esencia.
Por encima de las bestias
Srila Prabhupada: Sí,
eso es verdaderamente importante. Un hombre puede comprender
qué es él. Las aves y las bestias no pueden.
Así pues, como seres humanos, debemos esforzarnos por
ser conscientes del verdadero yo, y no actuar simplemente
al nivel de las aves y las bestias.
Por eso el Vedanta-sutra comienza con el aforismo athato
brahma-jijñasa: La vida humana está hecha para
buscar la Verdad Absoluta. Ésta es la meta de la vida
humana, no el comer y el dormir como animales. Poseemos un
superávit de inteligencia que nos permite comprender
la Verdad Absoluta.
En el Srimad-Bhagavatam (1.2.10) está
escrito:
Kamasya nendriya-pritir
Labho jineta yavata
Jivasya tattva-jijñasa
Nartho yas ceha karmabhih
“El deseo de vivir nunca debe dirigirse a la complacencia
de los sentidos. Se debe desear vivir únicamente porque
la vida humana capacita para investigar la Verdad Absoluta.
Ésta debe ser la meta de todos los esfuerzos”
Profesor Durckheim: Pero, ¿es
simplemente una pérdida de tiempo emplear nuestro cuerpo
en hacer bien a los demás?
Srila Prabhupada: Usted no puede
hacer el bien a los demás, porque no sabe qué
es el bien. Imagina el bien en términos del cuerpo;
pero esto es falso, porque usted no es el cuerpo. Por ejemplo,
puede ser que ocupe un apartamento; pero usted no es ese apartamento
y se olvida de comer, ¿puede ser bueno?
Profesor Durckheim: La comparación
del cuerpo con una habitación pienso que no es buena…
Srila Prabhupada: Esto es debido
a que ignora que usted no es el cuerpo.
Profesor Durckheim: Pero si
nosotros salimos de la habitación, ésta permanece.
Cuando salimos del cuerpo, éste no permanece.
Srila Prabhupada: Finalmente
la habitación también se destruirá.
Profesor Durckheim: Lo que quiero
decir es que tiene que haber una muy íntima conexión
entre el cuerpo y el alma; una especie de unidad, al menos
mientras vivimos.
Srila Prabhupada: No; no es
una verdadera unidad. Hay una diferencia. Por ejemplo, la
habitación donde en este momento estamos es importante
para mí, únicamente mientras estoy vivo; de
otra manera carece de importancia. Cuando el alma abandona
el cuerpo, el cuerpo es desechado, aunque le era muy querido
a su propietario.
Profesor Durckheim: Pero, ¿qué
ocurre si usted no desea separarse de su cuerpo?
Srila Prabhupada: No se trata
de lo que desee. Usted tiene que separarse. En cuanto le llegue
la muerte, sus parientes desecharán el cuerpo.
Profesor Durckheim: tal vez
no es lo mismo pensar “soy un alma, y tengo un cuerpo”,
que pensr “soy un cuerpo, y tengo un alma.”
El
secreto de la inmortalidad
Srila Prabhupada: Sí.
Es un error pensar que usted es el cuerpo y posee un alma.
Eso no es verdad. Usted es el alma, y está cubierto
por un cuerpo temporal.
El alma es lo importante, no el cuerpo. Por ejemplo, mientras
usa una chaqueta, ésta es importante para usted. Pero
si se desgarra, la tira y compra otra.
El ser viviente constantemente está experimentando
lo mismo. Usted se separa de este cuerpo actual y recibe otro.
Esto se llama muerte. El cuerpo que ocupaba previamente pierde
su importancia, y el cuerpo que ahora ocupa se hace importante.
Éste es el gran problema: la gente da excesiva importancia
a un cuerpo que, dentro de pocos años, será
cambiado por otro.
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